Análisis de Intervención
A
Se aplican en la
comunidad cuatro estrategias previamente diseñadas para empoderar a los jóvenes
del Barrio Bellarena con recursos
educativos y psicológicos que favorezcan la disminución del consumo de SPA en
esta comunidad. Las estrategias fueron
diseñadas y aplicadas de acuerdo a los factores psicosociales que actúan como condiciones
situacionales y/o del contexto ambiental, atributos y/o características
individuales que incrementa la probabilidad de uso y/o abuso de drogas (inicio)
o una transición en el nivel de implicación con las mismas (mantenimiento)
(Clayton, 1992) y que se asocian a dicha problemática. Los factores y
categorías psicosociales posibles de intervenir a través de las estrategias
aplicadas fueron las categorías psicológica y educativa.
El Modelo de Intervención Empowerment, el cual tienen
como objetivo principal “la potenciación o fortalecimiento de recursos que
poseen o pueden desarrollar las personas, organizaciones y comunidades con el
fin de lograr el control de sus vidas y en lo posible el mejoramiento de las
condiciones del entorno social donde se desarrollan; permitiendo así tomar la
iniciativa, tanto a nivel individual como colectivo, con el objetivo de
trabajar en la disminución de las problemáticas que los afectan, siendo un
aspecto fundamental la participación activa” (Unad, s.r), fue un referente
importante para la aplicación de las estrategias con miras a modelo promover
que la comunidad fortaleciera sus capacidades, confianza, visión y protagonismo
como grupo social para impulsar cambios positivos en la situación que viven con
respecto al consumo de SPA (HEGOA, 2006).
Con estas primeras estrategias se interviene sobre la
categoría de Educación, pues el desconocimiento o un conocimiento inadecuado
sobre las drogas es un factor influyente en las etapas iniciales de su consumo.
¿Qué sabemos de las SPA?
La primera estrategia aplicada fue la Encuesta y Conversatorio: ¿Qué sabemos de las SPA?, se aplicó con la finalidad de identificar las creencias culturales de los adolescentes en torno al consumo de SPA. Los participantes se mostraron motivados en la actividad, contestando las preguntas de manera sincera y abierta sobre los conocimientos que tenían el uso SPA.
Después de haber contestado las preguntas, se logró realizar una plenaria general en la que socializamos las respuestas, las cuales fueron anónimas, para tener un conocimiento más amplio del tema. A partir de este ejercicio surgieron comentarios y dudas, que se fueron despejando durante la sesión. Realizado esto los participantes aplicaron también la encuesta con un miembro de su comunidad.
Mitos y realidades del consumo de SPA
La segunda estrategia aplicada fueron Equipos de trabajo sobre Mitos y realidades del consumo de SPA, también relacionada con el factor Educativo y de creencias frente a esta problemática. Con esta estrategia se aplicó un ejercicio grupal para desmitificar el consumo de SPA. Cada equipo discutió y analizó un grupo de mitos previamente seleccionados. Posteriormente se desarrolló la plenaria para compartir la información y por último se inició la creación de la cartilla para dar a conocer los mitos y realidades del consumo de SPA a la comunidad.
En la aplicación de estas estrategias se pudo establecer que algunos jóvenes tienen una opinión positiva sobre el uso de algunas SPA pues las relacionan con un uso terapéutico y que el reconocimiento que tienen de las drogas que existen es muy diverso, mencionando en estas fases drogas locales y extranjeras, algunas que han conocido por medio de las series de televisión.

Conocer las creencias de esta comunidad y desmitificar el consumo de SPA fue un proceso muy importante para intervenir con aportes positivos a esta problemática, pues es imprescindible que los jóvenes cuenten con información veraz sobre las SPA y su consumo, y en consonancia con el Empowerment lograr fortalecer sus capacidades personales para afrontar y tomar decisiones responsables en torno a dicha problemática, teniendo como base la información y concepción personal de la que disponen sobre dicha problemática y no actuando por las creencias populares o habituales de su contexto. El empoderamiento se opone a la sumisión y pérdida de identidad que imponen las etiquetas sociales, por esta razón con las estrategias desarrolladas se logró promover una educación científica y veraz de las SPA y su consumo, contribuyendo al empoderamiento de los jóvenes para tomar decisiones responsables frente a estas.
Realizada la fase de identificación de Creencias, Mitos y realidades frente al consumo de SPA, las estrategias a aplicar en la siguiente fase estuvieron dirigidas a intervenir sobre la categoría psicológica, de manera específica sobre los recursos psicológicos y habilidades de afrontamiento de los jóvenes de la comunidad.
Fortalecimiento de autoconcepto y autoestima.
Se realizó con la comunidad el taller Me conozco, me valoro para fortalecer el autoconcepto y la autoestima de los jóvenes de la comunidad mediante la identificación de sus cualidades y valores positivos. Mediante una sopa de letras, los participantes visibilizaron muchas cualidades y valores positivos que existen y que se desconocen o son pasados por alto. Seguidamente, contestaron una serie de preguntas individualmente dirigidas a identificar en sí mismos cualidades y valores para visualizar y descubrir quienes son, a su vez se inició la aplicación en otros miembros de la comunidad. Esta estrategia fue muy positiva para el desarrollo de un Empoderamiento Psicológico en los jóvenes, promoviendo la seguridad y confianza en si mismos, lo cual es fundamental para el afrontamiento asertivo de situaciones problémicas de la vida diaria y es un factor de protección ante el inicio del consumo de SPA.

Se pudo establecer que para algunos jóvenes es difícil identificar aspectos positivos de sí mismos lo que puede ser un indicativo de falta de reflexión personal, y se encuentran poco relacionados con algunas cualidades. Fueron desconocidas para ellos algunas cualidades, como la asertividad y resiliencia.
Decisiones
responsables y saludables
Esta
estrategia promovió un modelo para fortalecer las habilidades de los jóvenes en
la toma de decisiones responsables, mediante la reflexión en torno a las
preguntas ¿Qué
decisiones piensas que son las más difíciles de tomar?, ¿Para ti que es tomar
una decisión?, ¿Qué hay que hacer para tomar una buena decisión? Los participantes socializaron sus ideas sobre
cómo se toma una decisión, tras lo cual se socializó el modelo de 6 pasos para
tomar decisiones según Barón y Brown (1991). Como resultado de este ejercicio
se pudo evidenciar que los participantes desconocían que existiera un modelo
para tomar decisiones, que al momento de decidir algo muchas veces lo hacían
sin reflexionar adecuadamente sobre lo que se estaba decidiendo y que por lo
general tenían en cuenta solo las consecuencias de dichas acciones en su propia
vida, pero pocas veces contemplaban las consecuencias en la vida de las
personas alrededor.
Conclusiones
Se
selecciona a una población en condición de riesgo psicosocial del Barrio Bellarena
de la ciudad de Barraquilla, conformada por adolescentes entre las edades de 12
y 14 años de edad pertenecientes a la I.E.D.C Octavio Paz del barrio. Esta
población es de estrato socioeconómico bajo (2) y se encuentran en un entorno
difícil, reconocido por problemas psicosociales como la conformación de
pandillas, la inseguridad y el consumo y venta de drogas. En el primer
encuentro con la comunidad se socializa el Consentimiento Informado y se
solicita el permiso correspondiente de los padres de familia por ser estos
menores de edad.
Se
realizó un segundo encuentro con la comunidad contactada para realizar un
Diagnóstico Rápido Participativo a fin de extraer información importante sobre
las condiciones actuales que afectan la salud de la comunidad desde la
perspectiva de esta población adolescente, sus dificultades, fortalezas, los
factores psicosociales que afectan a la comunidad.
En este diagnóstico se aplicaron los instrumentos
Metaplan, Mapeo físico y Mapeo de actores, los cuales buscaron establecer de
parte de los participantes las dificultades que mas afectan a su comunidad y el
apoyo con el que cuentan (actores e instituciones). De las problemáticas
mencionadas por el grupo en consenso se estableció que la problemática que para
ellos tiene mayor influencia negativa en la comunidad es El consumo de drogas,
ya que otros problemas como la inseguridad del sector y conformación de
pandillas se derivan de la primera, el consumo de drogas. A su vez, los jóvenes
mencionaron a la familia, la escuela y la policía como actores que pueden
apoyar para mejorar esta problemática.
Esta fase diagnóstica fue imprescindible para conocer
las necesidades locales de forma concreta, necesidades percibidas e
identificadas por la misma comunidad lo cal marcó el rumbo de la Intervención
hacia los cambios deseados, trazando objetivos de intervención que se adecuaran
específicamente a las problemáticas y necesidades sociales detectadas (Pascual
Barrio, 2007)
A
partir del Diagnóstico realizado, fue posible seleccionar un Modelo de
Intervención que respondiera a las necesidades de la comunidad y permitiera
establecer estrategias para contribuir a mejorar las condiciones de la
comunidad con relación a la problemática identificada en categorías
psicosociales susceptibles de ser intervenidas. Las categorías psicosociales
derivadas que se tuvieron en cuenta en el diseño de la intervención fueron las creencias de la comunidad sobre el consumo
de drogas, el fortalecimiento de la autoestima y de habilidades de
afrontamiento y la educación responsable frente al consumo de drogas y sus
consecuencias. Para estos efectos,
fue seleccionado el Modelo Empowerment, por tratarse de un modelo que promueve
el fortalecimiento de recursos que poseen o pueden desarrollar las personas,
organizaciones y comunidades con el fin de lograr el control de sus vidas y en
lo posible el mejoramiento de las condiciones del entorno social donde se
desarrollan; permitiendo así tomar la iniciativa, tanto a nivel individual como
colectivo, con el objetivo de trabajar en la disminución de las problemáticas
que los afectan, siendo un aspecto fundamental la participación activa” (Unad,
s.r)
Considerando
que este tipo de empoderamiento era el necesario para la población adolescente
del Barrio Bellarena con referencia al consumo de drogas, y sin desconocer que
esta problemática tiene muchas otras implicaciones sobre las cuales no puede
actuar un adolescente para generar un cambio social (el delito del
microtráfico, las pautas familiares permisivas ante el consumo, la falta de
seguridad, las pocas instituciones de apoyo social, etc), si empoderamos a los
adolescentes en el reconocimiento de sus recursos psicológicos personales, como
su autoestima, sus recursos de afrontamiento, la toma de decisiones, y además
fortalecemos sus habilidades sociales siendo parte fundamental de una red de
apoyo que multiplique esta cultura con sus compañeros, amigos, vecinos,
familiares, se podrá contribuir a mejorar la problemática de la comunidad. De
esta manera se perfiló la Intervención como una finalidad clara, no se trataba solo
de hablar de No consumir, sino de que la misma población participara en promover condiciones saludables para la
calidad de vida de la comunidad, contando con los adolescentes como “actores y
responsables de su propia conducta, participantes activos y creadores de
ambientes que mejoren su calidad de vida y bienestar” (Buelga, S. (2007)
Teniendo
el modelo Empowerment como referente, diseñaron y aplicaron estrategias
encaminadas a Identificar
los conocimientos que tienen los jóvenes de la comunidad sobre las SPA, Enunciar
los mitos y creencias culturales que facilitan o previenen el consumo de SPA en
el contexto de los jóvenes para su desmitificación, Fortalecer el autoconcepto
y la autoestima de los jóvenes de la comunidad y Potenciar la capacidad de los
jóvenes para tomar decisiones responsables.
La
aplicación de las estrategias de Intervención permitió empoderar a los jóvenes
de recursos educativos y psicológicos que les permitan tener herramientas de
apoyo para el afrontamiento de situaciones desfavorables y condiciones de
riesgo ante el inicio del consumo de SPA.
Como
fortaleza de esta Intervención se destaca el apoyo de la Institución Educativa
de la comunidad, la cual brindó los espacios para contactar a la población
participante y realizar los encuentros. Igualmente, la actitud participativa de
la población adolescente, quienes mostraron interés y entusiasmo en los
encuentros realizados.
Una
debilidad que abre el camino para futuras intervenciones es el apoyo limitado
de las instituciones sociales, seria interesante evaluar los resultados de esta
intervención si se involucran más redes de apoyo Institucional como la Junta de
accion comunal y apoyo social de las familias de los participantes.
Referencias
Buelga, S. (2007). El Empowerment: la potenciación del
bienestar desde la psicología comunitaria. En M. Gil (Dir), Psicología
Social y Bienestar: una aproximación
interdisciplinar (pp. 154-173). Universidad: Zaragoza
Carvalho
SR. Promoción de la Salud, "Empowerment" y educación:
una reflexión crítica como contribución a la reforma sanitaria. Salud Colectiva.
2008;4(3):335-347.
Pascual
Barrio, Belén. La evaluación de la intervención comunitaria: un marco para la
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Padilla H., A. L. (s.r), Factores
Socio Culturales a considerar en la Interpretación de las Enfermedades. Psico-Sociales,
REV. MED. HONDUR. VOL. 44—1976
Sanabria y
Uribe (2010) Factores psicosociales de
riesgo asociados a conductas problemáticas en jóvenes infractores y no
infractores. Divers.: Perspect. Psicol. / ISSN: 1794-9998 / Vol. 6 / No 2 /
2010 / pp. 257-274
Unad (s.r) Modelos de intervención curso
acción psicosocial y comunidad.
Programa de accion psicosocial y comunidad, UNAD.
Unad (s.f.). Intervención
Psicosocial en la Comunidad. Lección 9. Modelo del Empowerment.